motivacion inglesEsforzarse a diario a hacer algo que te resulta difícil y cuyos frutos no son inmediatos puede resultar todo un reto.  Estar motivado con el inglés puede ser uno de ellos.

Yo ilustraría la situación como un engaño.

Te dicen, o te dices a ti mismo: “Ya me veo hablando en inglés, trabajando en inglés, estudiando en inglés, viajando en inglés, conociendo gente que habla otros idiomas, países y entornos nuevos, y  siendo valorando por mis conocimientos. “
Te pones a estudiar como un loco para conseguir alcanzar “tu sueño”.
Pero nueve meses más tarde, sigues hablando como un niño de 2 años. Además, cada vez que tienes que hablar inglés te viene un sudor frío porque sabes que meterás la pata con el vocabulario, estructuras, pronunciación y quedarás muy mal. Y quizás aparezca en tu cabeza este pensamiento:  “Uff, yo esto lo dejo. No puedo con ello.”
La raíz del engaño está en pensar que la meta es estudiar inglés durante 9 meses, o dos años (poner aquí tiempo determinado que queráis), o sacarse una acreditación Cambridge o Trinity, o ir un país anglosajón a vivir por una temporada.

Todos estos son pasos que te ayudarán a conseguir tu meta, pero no son la meta que hará que hables inglés fluidamente.

La verdadera meta es vivir en inglés, es decir, integrarlo en tu vida igual que está el español. Ésta es la única manera en la que realmente conseguirás dominarlo.
Pero  ¿cómo conseguir “vivir” en inglés si hablas español todo el día? 
Es una cuestión de actitud mental.  No puedes “vivir” en inglés, si no te gusta, si piensas que no es para ti o si encuentras demasiado difícil hacer el esfuerzo.
Por tanto, el primer paso será conseguir que te guste.
Éstas son las claves que harán que estés motivado con el inglés y que te harán progresar mucho más de lo que nunca has progresado.

1. Piensa en porqué no te gusta y reinterpreta en positivo esas razones

No me gusta porque:
a) Es difícil
En positivo:  Lo difícil tiene muchas más gratificaciones que lo fácil.  Ejemplo: Las personas que hablan inglés bien suelen tener trabajos mejor remunerados que quienes no saben inglés.
b) Me cuesta demasiado
En positivo:  En lugar de ponerme grandes metas, me podré metas pequeñas para que no me cueste tanto. Ejemplo: No se trata de aprender 101 verbos irregulares en un mes. Se trata de saber dos verbos irregulares bien en una semana.
c) Se me da fatal todo: la pronunciación, las estructuras, no recuerdo el vocabulario.
En positivo:  Puede ser verdad en general, pero no lo es de manera específica. Cada vez hago mejor cosas pequeñas. Ejemplo: hace un par de días pude explicar en inglés a una persona dónde tenía que ir para coger el autobús.
d) Se tarda demasiado en aprenderlo y yo no tengo tiempo
En positivo: Es verdad que se tarda demasiado tiempo, igual que se tarda en aprender en español bien. Pero si lo integro en mi vida, el tiempo dejará de ser importante.
e) No me gustan los ingleses, o americanos, o australianos (poner aquí la nacionalidad que corresponda).
En positivo: No nos gustan los pueblos que no conocemos de verdad. Para “querer” hay que conocer de verdad, las grandes virtudes y los grandes defectos de la gente. Ciertamente, no te puede gustar todo el mundo con la misma intensidad, pero también es verdad que todo el mundo por extraño, o diferente a ti que sea, te puede enseñar algo. Si lo miras así, al final, te acaban gustando esas personas.
En este contexto, es importante no plantearse lo diferente como inferior, o malo. Lo diferente, es simplemente, diferente a lo tuyo, y por ende, da también perspectiva a lo tuyo.
No obstante, bien mirado te sirve para valorar más lo que tienes, y también para fijarte en otros aspectos de esa cultura angloparlante  que pueden considerarse dignos de admiración. Doy ideas: la manera de expresarse en público, la manera de investigar, la manera de trabajar, la manera de hacer literatura, o hacer películas.

2. Descubre tu segunda vida

Aquellos que aún no saben nada de inglés ignoran que tras el inglés hay una segunda vida. Los que están en el proceso de aprenderlo, ya la pueden percibir.
¿Te has dado cuenta? Todo Internet, la literatura, la historia, la ciencia, el cine, la música; todo lo que está en inglés, te está esperando ahí para que lo descubras. Son otros puntos de vista, otras vivencias, otras experiencias muy interesantes.

3. Piensa que la edad es solo un número, no un obstáculo

Es verdad que con la edad se tarda más en memorizar palabras y estructuras y en coger el acento correcto. Pero, también es verdad que la edad te da una perspectiva de la vida de la que careces cuando eres muy joven. Con esa perspectiva puedes pensar que lo importante no es la edad, si no el deseo de hacer cosas y descubrir.

4. Tómate el reto de aprender no como un peso, si no como una diversión

A menudo los alumnos piensan en el estudio como una pesada losa que se han puesto en sus hombros: gramática, vocabulario, clases soporíferas, preparar un examen. Para contrarrestar todo esto, hay que pensar en la parte divertida.
Doy ejemplos: la música, los vídeos y películas que te gustan en inglés, aquel pub irlandés en que puedes encontrarte con nativos y tomarte unas cervezas.
Todo esto te costará nada, o casi nada.  Por ejemplo, supongamos que te gusta la canción de Sam Smith “Stay with me” que ha ganado cuatro grammies.
Te la pones en Youtube y buscas “lyrics” (la letra) y la traduces al español.   O buscas la traducción, y te aprendes la letra de memoria.  ¿Ves como en realidad es divertido?

5. Pon tu alma en la tarea de aprender inglés y verás como te sale ayuda debajo de las piedras

Cuando tienes falta de interés en una materia, todo se vuelve más difícil porque no solo se te da mal el tema, sino que además te cuesta que alguien te eche una mano.
Por el contrario, cuando pones interés, la ayuda empieza a aparecer con mucha fuerza.
Es cuestión de decirlo y repetirlo con pasión: “quiero aprender inglés” y aparecerá quien te ayude quizás con la gramática, con la pronunciación, con aquellas palabras cuyo significado desconoces y no puedes encontrar en un diccionario. Si no es así, es porque no le has puesto verdadera pasión.
A la gente le gusta “empujar aquello que ya rueda” y se resiste en dar impulso a lo que se queda atascado. Y, es lógico, siempre estamos intentando ahorrar energía.

6. Crece con la fuerza de un grupo

Es casi imposible conseguir nada en este mundo completamente solo. Somos “animales tribales” y por eso prosperamos en compañía. Por eso también, no hay nada como los grupos con los mismos intereses para ayudarte a progresar con el inglés.
En los grupos siempre hay quien tiene problemas y quien los resuelve y estos papeles son intercambiables. Un día tú serás el del problema y alguien te ayudará a superarlo y al siguiente, tú serás el que resuelva los problemas de otro.
Cuando hablo de grupos estos pueden ser “físicos” (gente que conoces en un pub, club o en clase de inglés) o virtuales (Facebook, Twitter, o similar). Búscalos, participa en ellos, ayuda a los demás y te ayudarán a ti.

7. No te duermas

La mayoría de la gente que deja el inglés es la “que se duerme”, la que deja de ver el aprendizaje como un reto positivo. Aparece, entonces, gente más joven y motivada, que toma su lugar, y les quita el trabajo, o la remuneración, o las dos cosas.
Recuerda que fuiste creado para ser un corredor de fondo, no para ser una marmota. En realidad, no hacemos más que esto durante todo el día: luchar para sobrevivir. Por eso, ¡venga! sal de la cama y empieza a hacer cosas. Mira hacia adelante, pregúntate qué harás hoy para mejorar tu inglés, qué cosas nuevas aprenderás, cómo las puedes aprender.
Nadie creó nunca nada tumbado en un sofá viendo la tele.

8. Sueña

Ya sabes, lo he dicho al principio del post, que el hablar inglés con fluidez es un reto de por vida, pero eso no te impide soñar con tus metas. Lo que harás, cómo lo harás, con quién lo harás, cuándo exactamente lo harás: un viaje a Inglaterra o a Estados Unidos, un nuevo trabajo en inglés, un curso apasionante en inglés.  ¿Te falta el dinero o el tiempo para conseguir hacer realidad estos sueños? Lucha por conseguirlos.
Esos sueños son tu gasolina; alimentan tus ideas y le dan alas. No dejes de tenerlos.

9. Escucha

No solo es importante escuchar inglés todos los días, si no también escuchar a los demás. Puedes aprender mucho de los éxitos y fracasos de otros. Todo lo que está a tu alrededor tiene información muy valiosa para ti; el truco está en saber filtrarla y utilizarla a tu favor.

10. Ponte el traje de creador

Fuimos creados para crear, y lo que creas cambia el mundo. En este contexto, es importante que la variable del inglés se introduzca en tu vida para hacer cosas. Imáginate el día de mañana hablando inglés como médico, o como investigador, creando nuevas vacunas, o medicinas, o inventando una nueva tecnología. Pero tampoco es necesario que crees algo de reconocimiento mundial; vale con tener ideas de cualquier tipo que puedas expresar en inglés: una historia, un mensaje, una canción, un vídeo.
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